8. ¿Cuando se recomiendan (y cuando no) los fármacos para adelgazar? Reflexionemos


Hoy seguimos donde lo dejamos en el programa anterior. Ya conocemos los fármacos para adelgazar, ahora reflexionemos sobre cuando deberíamos utilizarlos y cuando no para sacarles el máximo beneficio con el mínimo riesgo. 

No cabe duda: los fármacos para adelgazar funcionan. 

Pero, como suele suceder en el mundo de la obesidad, abusamos de ellos. Los utilizamos a modo de “producto milagro adelgazante” y,  al final, no obtenemos una pérdida de peso adecuada. 

Porque os recuerdo que el efecto principal de los nuevos fármacos para tratar la obesidad es la reducción del apetito.  Pero lo que va a marcar la magnitud de la pérdida de peso es cómo aproveches esta nueva y pasajera situación.

Al final, da igual si es una pastilla para adelgazar, una inyección o una imposición de manos. Todo esto son simplemente herramientas que te ayudan a hacer el trabajo verdaderamente importante: cambiar tu rutina alimentaria, tu rutina de movimiento y superar las barreras que te impiden perder peso.

Y tras esta parrafada, os cuento los puntos que trataremos en el programa de hoy: 

  • Detalles básicos a comentar con el médico antes de iniciar la medicación.
  • Limitaciones de los fármacos adelgazantes: qué hueco ocupan en el arsenal del tratamiento de la obesidad (Spoiler: no es la primera línea de tratamiento), posibilidades de que no funcione, duración temporal del efecto, precio, resultados a largo plazo.
  • Situaciones en las que no debería iniciarse la medicación porque esperamos poco beneficio. 
  • Perfiles de pacientes o casos en los que estaría especialmente recomendado el uso de estos fármacos. 

A seguir aprendiendo, que es la única forma de superar retos.

¡Un abrazo!