Dietas peligrosas: estas son las principales “dietas milagro”

El terrible auge de la obesidad que vivimos ha ido acompañado de un aumento comparable de la “industria del adelgazamiento”. No te descubro nada nuevo si digo que, como humanos, todos buscamos la vía rápida, especialmente cuando estamos desesperados. Este camino fácil es justo lo que ofrecen los embaucadores que están dispuestos a venderte su dieta milagro sin importarles las consecuencias para tu salud.

El objetivo de este artículo es ayudarte a conocer los trucos que utilizan para venderte una dieta milagro para que puedas evitarlas y proteger tu salud. Cuidado porque los estafadores utilizan estrategias de venta cada vez más sofisticadas.

¿Qué es una dieta milagro?

Sin entrar en detalles con una definición técnica, de forma general, podemos decir que una dieta milagro es una dieta de adelgazamiento que no tienen respaldo científico, ni de su eficacia, ni de su seguridad.  Sólo busca conseguir que pierdas peso, sin tener en cuenta que mantengas el peso perdido a largo plazo ni sus posibles consecuencias negativas para tu salud.

Dieta milagro
Una dieta milagro ofrece algo demasiado bueno para ser verdad. Aunque todos deseamos que sea cierto, lo mejor es no creer en unicornios.

Características principales de las dietas milagro

Las dietas o productos milagro habitualmente siguen un patrón de marketing similar que te puede ayudar a detectarlas y evitarlas. La idea de fondo es que “ofrecen algo demasiado bueno para ser verdad”. 

A continuación resumiré sus principales características. Aunque habitualmente no las cumplen todas, es muy probable que detectes más de una. Mi consejo: A la mínima señal de que estás ante una dieta milagro, enciende tu escepticismo al 100% y si sigues con dudas, consulta a un profesional titulado.

Prometen resultados espectaculares, rápidos y sin esfuerzo

Suelen utilizar reclamos publicitarios del tipo: “adelgaza sin esfuerzo en 10 días”, “resultados asombrosos”, “parece magia”, “increíbles”, “sorprendentes”, “los médicos están asombrados”, etc.

Mucho cuidado porque, aunque garantizan resultados o incluso devolver el dinero si no funciona, en la letra pequeña suelen desvincularse de los posibles efectos adversos “la empresa no se responsabiliza de…”

Presumen de saber más que la ciencia formal

Es habitual que te presenten su dieta o producto como una gran novedad o como algo revolucionario y nuevo que “los médicos no conocen” o “no quieren que sepas”. Intentarán situarse en el “bando de los buenos” para “revelarte un secreto que te quieren ocultar”. Incluso es posible que hablen de una “conspiración para que su remedio milagroso no salga a la luz” porque “arruinaría a las farmacéuticas”.

Utilizan testimonios de pacientes satisfechos o fotos antes / después

Una parte imprescindible del marketing es dar credibilidad al producto que se anuncia. La credibilidad se puede conseguir de diferentes formas como por ejemplo ofreciendo testimonios de pacientes satisfechos y sus grandes historias de superación.

Otra forma de ganar credibilidad es utilizar la imagen de algún personaje famoso como figura de autoridad , o incluso, la imagen de algún profesional sanitario. Este último caso me resulta especialmente vergonzoso dado que ataca directamente a la credibilidad del colectivo al que pertenezca el profesional.

Hay que recordar que en cuestiones de salud, la credibilidad no la dan los testimonios sino los estudios científicos. Por tanto, si detectas alguna de las técnicas de marketing descritas significa que no estás ante un tratamiento médico sino ante un producto milagro que necesita venderse.

Recuerdan más al marketing de tele-tienda que a un tratamiento médico

Estoy seguro de que estas técnicas te recordarán al marketing de otros productos que para nada tienen que ver con la salud:

  • Utilizan un nombre propio llamativo o que suena a científico
  • Aparecen en anuncios de revistas, en ocasiones enmascarados en  forma de noticias completamente patrocinadas.
  • Ofrecen ofertas como por ejemplo: precios especiales, “por un tiempo limitado”, ofertas de 2×1, campañas de  verano (operación bikini) o de año nuevo, etc.
  • Venden asociado a su “método” algún tipo de producto: un libro, zumos detox, polvos de proteínas, barritas,…

No recomiendan cambios en el estilo de vida

Si sufres obesidad, sabrás que para mejorar tu salud no sólo necesitas perder peso. Por un lado es necesario que aprendas a enfrentarte a los problemas que te impiden perder peso. Por ejemplo, aprender a enfrentarte a la falta de tiempo,  descubrir nuevas ideas para cocinar, hacer una compra saludable, etc. Y por otro lado, hacen falta cambios en el estilo de vida como incorporar el ejercicio a tu rutina, seguir horarios regulares o mejorar tu descanso nocturno.

Sin embargo, las dietas milagro no te recomiendan ninguna medida que no sea su dieta o su producto milagroso. De hecho, es habitual que incluso destaquen como una ventaja la no necesidad de hacer ejercicio. Por supuesto, tampoco te recomendarán que cuides otros factores de riesgo como tabaquismo, diabetes, hipertensión arterial, etc.

Sin duda, esta visión “dieto-céntrica” que deja de lado todo el resto de tu salud, debe hacerte sospechar que lo que intentan venderte es una dieta milagro.

Argumentos disfrazados de ciencia (lo más difícil de detectar)

Esta técnica es especialmente difícil de detectar puesto que se elabora a partir de una base científica real que luego se tergiversa en favor del producto que se quiere vender. En el fondo es el mismo truco de siempre, pero en vez de hablar de “magia”, utilizan un lenguaje científico para engañar a personas con un nivel cultural mayor. Por desgracia, cualquiera puede caer en la trampa.

A continuación explicaré brevemente 5 de las técnicas más utilizadas para disfrazar una mentira en forma de ciencia:

1. Simplifican al extremo un concepto científico. Es una técnica típicamente utilizada para vender cosméticos: “la coenzima Q es buena para la piel” ergo todo depende de que tengas una crema con mucha coezima Q”.  En nutrición, el ejemplo paradigmático es la dieta alcalina. Aunque es cierto que el organismo debe mantener un equilibrio entre ácido y base (alcalino), es completamente falso que esto dependa de la dieta de una forma tan simple.

2. Se basan en estudios de baja calidad que “cambian todo lo que conocíamos hasta ahora”. Es muy habitual que incluso utilicen estudios en animales para colarnos conclusiones engañosas. Lo cierto es que la ciencia no avanza por estudios aislados, sino que lo hace por la acumulación de muchos estudios de diferentes ámbitos (biología, epidemiología, clínica, etc.). Nunca un solo estudio puede cambiarlo todo.

3. A partir de un fenómeno biológico real, se inventan una historia pseudocientífica. Un ejemplo de esta táctica sería la dieta del grupo sanguíneo. Esta dieta te propone diferentes alimentos según tu grupo sanguíneo. Como puedes ver, parte de un fenómeno real como es la existencia de diferentes grupos sanguíneos y a partir de aquí se inventa una dieta “basada en la ciencia”. Este ejemplo es especialmente embaucador, porque además te propone una dieta personalizada.

4. Intentan ofrecernos datos banales como resultados científicos. Ej. El 90% de los nutricionistas dice que es eficaz. SI te fijas bien, esto no es un resultado científico sino una encuesta.

5. Exageran las propiedades nutricionales de algún alimento. Por ejemplo, ahora está de moda el aguacate y proliferan los productos hechos a base de aguacate con supuestas propiedades: producto “funcional”, “depurativo”, “antiaging”, etc.

¿Por qué no sirven para perder peso e incluso son peligrosas?

No te ayudan a perder peso a largo plazo

Las dietas milagro habitualmente se basan en restricciones calóricas extremas que lo único que consiguen es hacerte perder peso a corto plazo y a expensas de masa magra (músculo). Cómo pierdes gran cantidad de músculo, tu cuerpo comienza a gastar menos energía y lo más probable es que aparezca rápidamente un tremendo efecto rebote.

Cuidado porque el efecto rebote tiene efectos negativos a tanto a nivel metabólico como psicológico. A nivel metabólico, tu organismo reducirá el gasto calórico, lo que puede dificultarte un futuro intento de perder peso. A nivel psicológico, la frustración que provoca volver a aumentar de peso, puede condicionar tu relación con la comida de forma negativa ser una barrera a un cambio de hábitos real y duradero.

No aprendes a comer en tu día a día

El problema de las dietas, sean buenas, malas o regulares es que se acaban y después vuelves a la realidad. Y en tu vida real, seguirás teniendo esos pequeños retos del día a día: una comilona, hambre a media tarde, aburrimiento, fin de semana de tapeo, etc. El problema de no aprender es que seguirás sin saber enfrentarte a estos retos y por tanto lo más probable es que vuelvas a ganar el peso perdido.

Te enseñan conceptos erróneos

Las dietas milagro se basan en normas exageradamente restrictivas y como tales inicialmente te hacen perder peso, aunque sea de forma poco saludable. El problema es que estas normas son insostenibles a largo plazo, pero al haber sido efectivas al principio, corres el riesgo de interiorizarlas como buenas.  Este aprendizaje erróneo puede empeorar el problema al agenerarte frustración cuando seas incapaz de seguirlo y pienses que “la culpa es tuya porque no puedes seguir algo que funciona”.

Pueden retrasar el inicio de un tratamiento verdaderamente saludable

Al ofrecerte una falsa sensación de tratamiento, pensarás que ya te has puesto manos a la obra con tu salud y no buscarás otras alternativas que en realidad serían mejores.

Pueden provocarte déficits nutricionales

Como son dietas tan estrictas y tan bajas en calorías, habitualmente no cubren las necesidades mínimas de ciertos nutrientes. Es habitual que aparezcan déficits nutricionales de todo tipo con las consecuencias que deriven de ello. En ocasiones esto puede llevarte a una situación “paradójica”, que padezcas simultáneamente obesidad (exceso de grasa) y desnutrición (falta de músculo y de nutrientes).

Pueden provocarte alteraciones de la conducta alimentaria

Las dietas demasiado restrictivas se asocian a trastornos de la conducta alimentaria tipo anorexia.

Dietas milagro famosas

  • Dietas excluyentes: prohibido comer carbohidratos o prohibido Z
  • Métodos basados en venta de productos: por ejemplo Herbalife
  • Monodietas: Dietas basadas en el consumo de un solo alimento: Dieta de la piña, de la alcachofa,…
  • Disociadas: Estas dietas prohiben hacer combinar determinados alimentos que teóricamente  “engordarían al mezclarlos”. La más famosa es la que prohíbe mezclar hidratos con proteínas
  • Basadas en pseudociencia: Dieta de grupo sanguíneo, Dieta alcalina,…
  • Dietas depurativas o “detox”. Recuerda que para depurar el organismo ya tenemos el hígado y los riñones.

Para acabar, una reflexión

Recuerda que si quieres perder peso no existen atajos. La obesidad es un problema muy complejo que no se resuelve ni en poco tiempo, ni de forma fácil.  Es una carrera de fondo que debes superar con esfuerzo, poco a poco, introduciendo pequeños cambios y aprendiendo a enfrentarte a los retos dietéticos que te plantea el día a día.

Si buscas un milagro por la vía rápida, siempre habrá alguien que esté dispuesto a vendértelo a cambio de un pequeño (o gran) precio. No te dejes embaucar por alguien que simplemente te dice lo que quieres oír y consulta a un profesional sanitario que te ayude de forma individualizada.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *